Cómo Ahorrar más de 1.000 €uros en unas Vacaciones con Niños

Este artículo también está disponible en: Catalán

Este verano nos fuimos los tres una semana a Dinamarca.  Y nos ahorramos algo más de 1.400 € entre el alojamiento y el coche. Toda los gastos del viaje salieron por 1.100€ (dos adultos y un bebé), todo incluido.

Seguro que a muchos no os cuadran los cálculos… Pero hay una fórmula (seguida por miles de personas en todo el mundo) con la que es posible irse de vacaciones en familia por MUY poco dinero. Básicamente, te cuesta el precio de “llegar hasta allí“.

La fórmula secreta se llama IntercambioCasas, y es la plataforma que permite a los particulares ponerse en contacto para acordar un intercambio gratuito de alojamiento. Ellos están en tu casa y tú estás en la suya. Así de fácil. El tiempo que acordéis.

No solo os intercambiáis la casa; muchas veces es posible llegar a un acuerdo para intercambiar el coche (sobre todo si el destino es una isla, es transoceánico o está lejos); y por supuesto, las familias se dejan juguetes, toallas, sábanas, objetos de playa (o de esquí), todo lo de la cocina, etc.

Estamos de acuerdo en que es una fórmula no apta para todo el mundo, pero quienes lo hemos probado estamos convencidos. Aquí tenéis a dos servidoras: Eli, que ha hecho dos intercambios, y yo, que ya llevo 12.  Y os aseguro que hemos encontrado la fórmula ideal para viajar con niños sin gastarnos un dineral y poder ir a nuestro aire.


Nuestro presupuesto:

  • Vuelos: 300 € ida y vuelta por persona con Norwegian, de Barcelona a Billund (600€ total)
  • Alojamiento 7 noches: gratis
  • Alquiler coche 7 días: gratis
  • Cuidar a Typex, la mascota de la familia danesa: un placer
  • Ocio (parques atracciones, alquiler de bicis, tarde en la piscina…): 150€ por adulto (300€ total)
  • Comidas (básicamente supermercado; cuando comíamos fuera era en plan picnic, traído desde nuestra casa): 200€

Viendo precios disponibles en Airbnb, alquilar una casa similar en la misma región por 7 noches (casa grande con jardín, pero ojo sin cama elástica ni gato ni trona ni juguetes) cuesta de media en agosto unos 150€ por noche (1.050€ una semana). Y el alquiler de coche en Rentalcars para esas mismas fechas cuesta 350€ con seguros incluidos. De ahí el cálculo del ahorro que hago.


Soy MUY fan que soy de los intercambios de casa -siempre lo he sido, desde que los descubrí en 2011, podéis leer todas mis experiencias en el blog de viajes– pero ahora con una niña en casa todavía lo soy más. Cuanto más lo pienso, más claro lo tengo, que es la mejor forma para viajar con niños.

Aquí van mis motivos por los que hacer un intercambio de casa para ir vacaciones en familia:

Seguir las rutinas diarias de la familia

La tranquilidad e intimidad que tienes en casa, se muda a tu otra casa. Así de sencillo. Los horarios del pequeño no se ven modificados. Incluso si estás en un país donde se cena pronto puedes seguir haciendo vuestros horarios familiares que tan bien van al pequeño. No vas a temer por despertar a los vecinos de habitación de hotel a medianoche. Puedes volver a casa para preparar la comida y dormir la siesta. Si llueve, podéis quedaros tranquilamente en casa jugando en lugar de saltar de café en café o de museo en museo.

Noches tranquilas en casa

Las noches (ese gran enemigo familiar) se pasan igual de bien que en casa. Una ducha o bañera, juegos en el salón, la cena y prontito a la cama. Lo mismo que hacemos en casa, lo hacemos en la casa de intercambio. El espacio es crucial. Cada niño puede tener su habitación y los padres podemos cenar tranquilamente, ver la televisión o preparar las visitas del día siguiente, sin tener que estar encerrados en la misma habitación de hotel. Y si el pequeño se despierta mucho por la noche (como nos pasa a nosotros) podremos pasear pasillo arriba y abajo.

Juguetes y objetos para el bebé

Una gran ventaja si intercambias casa con otra familia que tenga un bebé es que todo lo que necesitáis estará disponible en la otra casa: cambiador, cuna, juguetes, mantas para el suelo, ropa de cama, toallas, silla para la bici, trona para la mesa, cucharas y platos de plástico, mini-pimer (¿o quizás babycook?), microondas, hamaquita… E incluso coche de paseo y silla de coche si las edades coinciden. Por eso, yo ya directamente estoy buscando un intercambio con familias con niños y, a poder ser, que sean bebés.

Poder cocinar y lavar la ropa

A lo de disponer de microondas, batidora, nevera y utensilios varios de cocina, hay que añadir la importancia de poder cocinar en una casa que estará preparada para que cocinéis. Habrá aceite, sal, sartenes, ollas, e incluso posiblemente los partners de intercambio nos habrán dejado la primera cena o el primer desayuno para que sea todo más fácil a la llegada. No es solo la comodidad que representa sino también el ahorro de no tener que comer todo el día fuera, en restaurantes.

También la posibilidad de lavar la ropa y no tener que llevarte todo el armario es importante. ¡Me fascina que la ropa de los bebés sea tan pequeña pero acabe ocupando una maleta entera cuando nos vamos de fin de semana!

El alojamiento cuesta 0 €

El aspecto aplastante que hace que elijamos un intercambio de casa con HomeExchange.com en lugar de un alquiler con Airbnb, HomeAway o cualquier otra empresa de alquileres es el precio. El alojamiento para toda la familia (incluidos los abuelos o tíos si quieren venirse) sale gratis. ¿Por qué? Porque nosotros también estamos cediendo nuestra casa a otra familia. La confianza tiene premio para los que se atreven a compartir. Y como no hay que pagar por noche, nos quedamos más tiempo y vamos sin prisas.

Una segunda residencia en cualquier lugar del mundo

¿Por qué ir al mismo sitio cada vez que tienes vacaciones si puedes descubrir un lugar nuevo en vez de eso? No hace falta irse muy lejos. Para el Puente de Diciembre haremos un intercambio no-simultáneo con una familia de la Costa Daurada – ellos vendrán ahora y nosotros iremos en primavera. Y para verano nos están entrando mensajes desde Montreal, Suiza y Alsacia 🙂

Inmersión 100%

A Arnau y a mí nos encanta mezclarnos con la gente local de un lugar, alejarnos un poco de los turistas y ver cómo vive realmente la gente de un lugar (a veces cambia mucho, ¿verdad?). Queremos que nuestra peque también lo viva así y por eso queremos seguir haciendo intercambios. Cuando sea un poco más mayor, ojalá que la pequeña O tenga interés y curiosidad por aprender algunas palabras del idioma del lugar que visitemos, que tenga ganas de probar su gastronomía típica o que quiera salir a jugar con los vecinos de la casa de intercambio y se hagan entender chapurreando inglés.

Para nosotros la mejor escuela es, sin duda, ver mundo. ¿Os animáis a hacer como nosotras y hacer un intercambio? La web que utilizamos para buscar un intercambio es HomeExchange.com (o IntercambioCasas.com en su versión hispana). ¡Haced click aquí para registraros!

(nota al lector/a: desde hace 4 años también trabajo en HomeExchange.com así que si te apetece apuntarte pero tienes dudas, aquí me tienes para ayudar a resolverlas. Deja un comentario aquí debajo y te contestaré personalmente en breve!)

Acerca de Roser 35 Articles
¡Hola soy Roser! Mamá de una niña preciosa y muy movida, nacida en agosto 2015. Antes estaba "sempre viaggiando" y ahora estoy siempre jugando, cantando y saltando. Llevo 10 años como blogger de viajes y vivo en Olot, Girona.

Be the first to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo no será publicada.


*