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En bici con niños: ¿remolque o sillita?

Este artículo también está disponible en: Catalán

En casa somos bastante de dar paseos en bici el fin de semana. Vivir en un valle rodeado de montañas ayuda mucho. No hacemos grandes excursiones pero sí paseos familiares. Hemos utilizado (y utilizamos) tanto la silla como el remolque de bici. Y en este post os cuento nuestra experiencia – sobre todo si estáis buscando información para comprar un remolque de bici para niños.

Qué es mejor: ¿Sillita o Remolque?

No sé si el remolque es mejor o peor, pero es más seguro, eso sí. Si el adulto se cae al suelo (shit happens, a nosotros también nos ha pasado) el remolque no vuelca, mientras que la sillita se cae con toda la bici (y bebé) al suelo. Susto máximo y potencial golpe del bebé contra la cabeza, la boca o las extremidades.

Además de ser más seguro contra las caídas, el remolque también ofrece más protección del frío y del viento. Tiene una cubierta (transpirable) que les protege de viento, insectos, etc. También incluye una capa de protección solar (quita y pon).

Nuestra elección: Remolque Qeridoo Sportrex2

Tras mirar varias opciones por internet, compramos (online via Amazon) un remolque de bici Qeridoo Sportrex2, para 2 plazas. Lo elegimos porque…

A algunos niños no les gusta

Como siempre, cada niño es un mundo e igual que a algunos no les gusta ir en mochila de porteo, y a otros no les gusta ir en coche, los hay que no quieren ir dentro del remolque. Y ese fue nuestro caso… al principio.

Cuando nació nuestra hija, soñamos y proyectamos un maravilloso mundo en el que ella estaría encantada de ir en bici con nosotros. Por eso, compramos este remolque Qeridoo estupendo. Cuando supo aguantarse sola sentada, la pusimos dentro ….y lloraba. ¡No le gustaba! Fueron varios intentos (durante varios meses) en los que la convencíamos de entrar dentro del remolque y a los 10 segundos lloraba para salir. No funcionaba. Con bici o sin bici, ella no quería ir dentro (y menos todavía, con el cinturón de seguridad puesto).

Lo dejamos aparcado y durante muchos meses fuimos en bici con la sillita habitual. Eso sí le gustaba y por fin pudimos salir en bici 🙂 Ganó confianza a esto de ir sentada en la bici, vio que se mueve bastante y, de repente, un día vio el remolque guardado en el trastero y nos dijo que quería ir dentro. Desde ese día, está fascinada por el remolque, le encanta y suele poner algún muñeco a su lado.

Uf, menos mal 🙂 465€ salvados.

Una buena idea: probar antes

Antes de comprar nuestro remolque, un día fuimos a una tienda de alquiler de bicis y alquilamos uno para probar. A nosotros nos gustó y convenció. Y a ella, a priori, también (pero igual era solo «la novedad»….). Es buena idea que vayáis uno o varios días en un remolque para probar.

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